#VIERNESSOCIAL: Política Nacional de Suelo 101

Monterrey, MX 
Fuente imagen: Photo by Daniel Lozano Valdés on Unsplash

El pasado 11 de agosto se llevó a cabo la presentación por parte de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) y el Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS) de la Política Nacional de Suelo.

Aunque no es un plan o programa listo para implementarse, representa los primeros lineamientos para ello; y lo que es aún más importante, nos da una pauta para poder regresarle al suelo su función socio-ambiental.

Esta función (que ha perdido con el paso del tiempo, gracias al crecimiento descontrolado de las ciudades) es una de las principales causas de inequidades sociales, problemas de movilidad y gentrificación que hoy en día imperan en nuestras ciudades.

«La ocupación del suelo en sitios cada vez más alejados de las zonas urbanas consolidadas, sumado al aumento de la irregularidad, ha propiciado la segregación y fragmentación de las ciudades, con graves consecuencias que limitan la movilidad social, reducen la competitividad, deterioran el medioambiente y aumentan la brecha de desigualdad.»

Política Nacional de Suelo, SEDATU / INSUS, 2020

Pareciera que últimamente me centro más en diseño urbano y el derecho a la ciudad, pero no es así. Algo que se debe comprender es que la vivienda y la ciudad mantienen una relación simbiótica, porque sin vivienda no hay ciudad. 

Las formas de habitar van mucho más allá de obtener una vivienda; ya sea el camino que recorres hacia la escuela, el supermercado al que acudes a comprar, la plaza o parque que frecuentas, todo eso se vuelve una parte de tu “forma de habitar”.

«En cualquier caso, inicialmente, el típico beneficiario tendrá suerte si existen escuelas y mercados en funcionamiento en su nueva localidad, y si hay un adecuado servicio de transporte a su lugar de trabajo. […] Si en cambio el problema se replantea en términos de la relación entre las situaciones vitales cambiantes y el entorno en transformación, todo el panorama cambia.»

Autoconstrucción: por una autonomía del habitar, john f.c. turner

El hecho de que las viviendas “de interés social” se ubiquen en lugares alejados, refleja la desigualdad que tenemos, en términos de ordenamiento territorial. El alto coste de la tierra (ya sea por especulación del precio del suelo en ciertas zonas, específicamente las aledañas a los Centros Históricos), aunado al alto coste de los materiales constructivos, nos dan como resultado nuestras infames #CajitasDeZapatos, que no sólo representan un importante coste en la economía familiar, si no que, gracias a sus ubicaciones, elevan el costo de movilidad desde la vivienda hacia los lugares de estudio y trabajo, profundizando las brechas sociales y económicas que ya existen.

Gentrificación en la CDMX
Fuente Imagen: Crónica

Los costes del crecimiento acelerado y descontrolado de las ciudades en México puede dividirse en varios aspectos; urbanización periférica e irregular, transporte, localización de viviendas y equipamiento en zonas de riesgo, costos ambientales, inseguridad y violencia y sanitarios.

Todos ellos repercuten a todos, pero centran sus impactos mayormente en grupos vulnerables, como las mujeres.

«Esto ha impactado de forma diferenciada a los grupos más vulnerables de la población. Por ejemplo, entre la población con menos ingresos y sin prestaciones sociales hay un gran número de mujeres, lo que complica y a veces impide su acceso a suelo y vivienda.»

POLÍTICA NACIONAL DE SUELO, SEDATU / INSUS, 2020

Para poder contrarrestar este panorama nada alentador en el que nos encontramos, la PNS plantea buscar soluciones para los siguientes retos:

  1. Recuperar la función social del suelo.
  2. Contribuir a la planeación de ciudades resilientes y sostenibles.
  3. Adaptar la regularización de tenencia del suelo a los rezagos que ha generado el patrón actual de urbanización y ocupación territorial.
  4. Gestionar suelo apto y bien localizado con sentido social.
  5. Gestionar información territorial para la toma de decisiones.
  6. Avanzar hacia la gobernanza territorial.
  7. Promover la regulación y financiamiento para la gestión del suelo.
Descarga aquí la Política Nacional de Suelo

¿Es esto suficiente? No realmente. Como dije antes, este documento supone el primer paso para una política de un ordenamiento territorial sustentable, inclusivo y con criterio de justicia espacial, así como el poder seguir creando políticas que permitan ver a la vivienda y la ciudad como algo cualitativo y no cuantitativo; sin embargo, es nuestro deber que éste tipo de iniciativas sean apoyadas y supervisadas por todos, ya que en este tipo de prácticas se define que tipo de ciudades tendremos en el futuro.

¡Nos leemos pronto!

Publicado por Elizabeth Garduza

Arquitecta mexicana interesada en el diseño tradicional y eficiente de la vivienda adecuada en comunidades marginadas y zonas conurbadas, así como en el diseño para justicia social.

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